Si sientes que la espera, el rechazo o la decepción te están haciendo pensar en rendirte, queremos compartir contigo un mensaje transformador impartido por el pastor Josepher Contreras en la iglesia IJC Global, titulado «Preparados Para Un Milagro Mayor». Basado en la vida de José (Salmo 105:16-22), esta enseñanza nos recuerda que cuanto más grande es el destino que Dios tiene para ti, más tiempo toma tu proceso. Dios usa el rechazo, la fidelidad en lo secreto y la demora para entrenarte, formarte y prepararte para un milagro mayor. No es que otros la tengan más fácil: quizás simplemente se quejan menos.
Claves para Prepararte y Ver el Milagro Mayor de Dios:
- El rechazo es un maestro que te entrena para sostener tu llamado: José fue rechazado por sus hermanos y su padre, pero Dios lo estaba haciendo inmune al rechazo y a la necesidad de aprobación. La necesidad de aprobación anula la capacidad de liderazgo. Cuando renuncias al ego y al orgullo, el rechazo pierde poder sobre ti. No necesitas que todo el mundo te entienda para obedecer a Dios; eres una “solución anticipada” que Dios envió antes de que llegara el problema.
- La fidelidad donde estás precede a la promoción: José fue el mejor esclavo, el mejor preso y luego gobernador de Egipto. No esperó a estar en el palacio para ser excelente. Lucas 16:12 enseña que quien es fiel en lo ajeno será puesto sobre lo propio. Dios no te promueve por el tamaño de tu talento, sino por tu fidelidad cuando nadie te ve. Conquista en lo secreto lo que anhelas ver en público.
- La demora no es una negación, es un multiplicador de tu fe y destino: José esperó trece años desde el sueño hasta el cumplimiento. Esperar en Dios no es estancarse; es avanzar con expectativa. No permitas que la decepción o el dolor mal manejado debiliten tu fe. Como Abraham, no consideres las circunstancias, sino la fidelidad de Dios (Romanos 4:19-21). Aun con un último aliento de fe, Dios puede hacer un milagro contigo.
- Entrénate, permanece y avanza hasta ver tu milagro mayor: No te salgas del camino, porque el destino que Dios preparó vale cada minuto de espera. La tribulación leve y momentánea produce un peso eterno de gloria (2 Corintios 4:17). Dios cumplirá su propósito en ti; estás a días de ver el día que has esperado. Es demasiado tarde para renunciar.
Te invitamos a tomarte una pausa, abrir tu corazón y recargar tu fe. Haz clic en el enlace de abajo para ver la prédica completa; estamos seguros de que traerá la fortaleza, la esperanza y la valentía que tu vida necesita hoy para seguir adelante. ¡No renuncies! Entrénate en el rechazo, permanece fiel en el anonimato y avanza sin desviarte hasta ver tu milagro mayor.